El correo que lo arruinó todo

Un comentario mínimo, una respuesta impulsiva y un proyecto completo que se viene abajo.
El correo que lo arruinó todo El correo que lo arruinó todo

Había una vez un gerente con muy mal genio. No era incompetente. No era flojo. Era corto de paciencia. Se irritaba por detalles. Y cuando se irritaba, dejaba de pensar.

Durante semanas trabajó en un proyecto clave. Presentaciones, planillas, reuniones eternas. Llegaba antes que todos. Se iba último. El proyecto, al fin, estaba listo. Aprobado. Bien armado. Era su mejor trabajo en años.

El día de la presentación final pasó algo mínimo. Un correo mal escrito. Una observación torpe en copia a todo el equipo. Nada grave. Nada mortal.

Aviso publicitario

El gerente explotó.

Respondió de inmediato. Con sarcasmo. Con rabia. Sin respirar. Mandó otro correo, y otro más. Sumó a gente que no debía estar. Escaló el problema. Lo convirtió en conflicto.

Ahí está el error.

En su enojo, no vio que estaba pateando la misma mesa que sostenía el proyecto. Quemó confianzas. Tensó al equipo. Hizo ruido donde había orden. Para cuando quiso volver atrás, la reunión ya no trataba del trabajo, sino de su reacción.

El comentario inicial ya no importaba.

Esto no va de gerentes. Va de oficinas. De reuniones. De chats internos. De personas brillantes que pierden terreno por no saber esperar dos minutos antes de responder.

La rabia mal manejada no demuestra liderazgo. Demuestra falta de control.

En los negocios, como en la vida, no siempre te destruyen los errores grandes. A veces basta un correo enviado demasiado rápido.

Escrito por

  • José Miguel Villouta

    José Miguel Villouta piensa la productividad como quien arma una playlist: sin relleno. Conduce Otro Desayuno en Vivo y, entre café y océano, entrena a sus auditores para trabajar con menos ruido y más propósito. En Otro Público aterriza ideas grandes en hábitos simples. Le gustan la precisión, los cronómetros y la gente que cumple.

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Aviso publicitario