Cuando agradar se vuelve una forma de sobrevivir

Decir que sí cuando todo el cuerpo quiere decir no no es debilidad ni falta de carácter. Es una respuesta aprendida ante el peligro.

Decir que sí cuando todo el cuerpo quiere decir no no es debilidad ni falta de carácter. Es una respuesta aprendida ante el peligro.