Vamos a dejar de fumar. Me quedan cinco cigarros. No he parado de toser. La semana pasada estaba fumando dos cajetillas diarias. Me picó una araña, se me hinchó el pie y luego se deshinchó. Pero ahora, cuando volví a fumar, se me volvió a hinchar. Creo que es porque no tengo defensas.
Así que bienvenidos al blog de la histeria y el infierno. Acompáñenme y recen.