No todos quieren lo mismo

Tratar a todos por igual suena justo. En la práctica, suele ser una forma elegante de no mirar a nadie.
No todos quieren lo mismo No todos quieren lo mismo

Hay una idea que suena bien en presentaciones, pero que en la práctica hace daño: “tratar a todos por igual”. ¿De verdad? ¿Igual que quién? ¿Igual en qué?

Las personas no se motivan por las mismas cosas. A algunos les importa crecer. A otros, la estabilidad. Otros quieren visibilidad. Otros, silencio y foco. Insistir en un reconocimiento estándar es más cómodo, sí, pero también más ineficaz. Es confundir justicia con uniformidad.

Reconocer bien exige conocer. Saber qué valora cada persona. Qué le incomoda. Qué la enciende. Y eso no se obtiene con encuestas genéricas ni con dinámicas forzadas. Se obtiene conversando. Observando. Prestando atención de verdad.

Aviso publicitario

Un error frecuente es asumir que lo que te motiva a ti motiva al resto. Que porque a ti te gustaría un premio público, al otro también. Que porque tú valoras un ascenso, todos lo hacen. Proyección pura. Y peligrosa.

Hay personas que viven el reconocimiento público como castigo. Otras sienten que un desafío nuevo vale más que cualquier regalo. Otras solo quieren tiempo. Flexibilidad. Aire. ¿Por qué insistir en la misma fórmula para todos?

La motivación no es democrática. Es personalizada. Y eso incomoda porque obliga a salir del piloto automático. Obliga a pensar caso a caso. A equivocarse. A ajustar.

También hay que decirlo: no todo se puede resolver con reconocimiento. Hay trabajos mal diseñados. Cargas absurdas. Jefaturas ausentes. Ningún “gracias” compensa un entorno estructuralmente malo. El reconocimiento no tapa problemas de fondo. Los expone.

Por eso motivar no es solo premiar conductas, es revisar decisiones. Procesos. Expectativas. Es preguntarse si el trabajo que se pide tiene sentido humano, no solo eficiencia operativa.

La pregunta incómoda cambia un poco esta vez: ¿estás tratando a tu gente “por igual”… o estás haciendo el esfuerzo de tratarlos con justicia real?

Escrito por

  • José Miguel Villouta

    José Miguel Villouta piensa la productividad como quien arma una playlist: sin relleno. Conduce Otro Desayuno en Vivo y, entre café y océano, entrena a sus auditores para trabajar con menos ruido y más propósito. En Otro Público aterriza ideas grandes en hábitos simples. Le gustan la precisión, los cronómetros y la gente que cumple.

Motiva a tu equipo

La motivación se pierde en lo chico El gesto que pesa más cuando viene de arriba

Motiva a tu equipo

La motivación no viene sola

La motivación no viene sola

Reconocer mal también cansa

Reconocer sin teatro

Reconocer sin teatro

La motivación se pierde en lo chico

La motivación se pierde en lo chico

No todos quieren lo mismo

No todos quieren lo mismo

El gesto que pesa más cuando viene de arriba

El gesto que pesa más cuando viene de arriba

Add a Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Aviso publicitario