A veces recuerdo una ciudad en la que solía vivir al sur de Inglaterra llamada Brighton.
Era una tremenda ventaja tener la costa tan cerca. Es a partir de mi experiencia en Brighton que empecé a apreciar el mar y los atardeceres. Los más coloridos aparecían en febrero, en pleno invierno.
Por un tiempo me dió por tomarles foto. Primero miraba por la ventana para ver si a se acercaba la hora del atardecer. Después agarraba mis guantes, gorro, abrigo y cámara digital Olympus y salía por la puerta. Partía a toda velocidad a la playa con una sola misión tomar una hermosa foto de plata y el atardecer.
Me producía un enorme placer. Me terminé obsesionado un poco con esa hora feliz. Ni siquiera me importaba que hiciera frio. Cumplir mi misión era esencia. De vez en cuando me encontraba con otro aficionado igual que yo. Cada uno trabajando en silencio. La cosa es que yo no me quedaba mucho tiempo. Tomaba las fotos para pronto volver a cada a tomarme un te calientito con leche.
Pronto las empecé a subir a Instagram. Me hacía gracia que otras personas las vieran. Era el 2012 y todavía esta plataforma no se convertía en un marketplace.
Pero mi instagram no solamente tenía fotos de atarcedeceres. También me atrajo la idea de tomar fotos a los graffitis más artísticos de Brighton. Había de todo un poco. Creo que había un movimiento de artistas bastante interesante. Algunos les gustaba hasta hacer versiones de Tintin, la Pantera Rosa y al Correcaminos. Lo cual era toda mi onda.
También fue durante mis salidas en Brighton que empecé a escuchar ‘Abajo el amor’ como con 2 años de atraso. Encontraba sumamente divertido escuchar el programa por mis audifonos mientras caminaba sola por un parque o camino a clase de Zumba. Riéndome para callado. Si la gente supiera lo que estoy escuchando. Era muy educacional y divertido.
Y ahora aquí estamos, más de 10 años después escuchando el Otro Desayuno. Ahora no solamente aprendo pero también tengo la oportunidad de compartir con otros como yo y eso me hace extremadamente feliz.

Fui imaginando los atardeceres y los graffitis.